La investidura en 15 ideas

  1. PP – El Partido Popular hizo lo que mejor se le da: dejar pasar el tiempo. Rajoy no tenía por qué prometer nada ni ofrecer nada a cambio de la investidura. Es un candidato que ha ganado unas primeras elecciones tras una pésima legislatura y ha restregado los resultados de la segunda sobre las caras de asombro de los otros tres potenciales presidentes.
  2. PP – El votante conservador es conocido por su fidelidad y no le gusta la política-espectáculo. Pase lo que pase, votará lo mismo o no votará. No esperemos que vote a otro partido. Por lo tanto, los populares sólo tenían que hacer una cosa: esperar y que los demás se maten entre ellos.
  3. PP – Unas terceras elecciones les habrían beneficiado. Van en primera posición y no dicen absolutamente nada. No hay votantes que se enfaden por sus posturas porque soninexistentes. Siguen ganando.
  4. PP – No entran en la guerra de la izquierda. La coalición de perdedores que vendió no era buena porque eran los perdedores. En España tenemos numerosos ejemplos de gobiernos de coalición entre últimas candidaturas, léase Aragón, Valencia o Cantabria, por ejemplo. Cuando realmente triunfa es cuando los que supuestamente van a gobernar se dedican horribles epitafios a través de los medios de comunicación.
  5. PSOE – Al Partido Socialista le falta tiempo. Ese es el mayor problema que tiene ahora mismo, antes incluso que Susana Díaz. Los socialistas iniciaron una batalla interna en el peor momento posible. Cuando se había activado la cuenta atrás para unas nuevas elecciones, los socialistas no han sabido entender que los ciudadanos le pusieron entre la espada y la pared. Por un lado, pactar con el Partido Popular era tirar por tierra todo el discurso de oposición que han hecho durante cuatro años. Por el otro, pactar con Podemos significaba serfagocitado por la formación morada y encumbrarles como alternativa de gobierno, algo a lo que no estaban dispuestos. Con el circo mediático que causaron hace tres semanas, han conseguido ambas cosas e incluso algunas más.
  6. PSOE – Han pactado con el Partido Popular y, aunque no haya sido así (que no lo es), los ciudadanos lo han percibido como tal. Han salvado el partido de unas nuevas elecciones pero han conseguido llegar a una investidura sin candidato a presidente del Gobierno, toda una hazaña política.
  7. PSOE – Han hecho de Podemos una alternativa de gobierno porque han legitimado su discurso. Un discurso que representa eficazmente el “líder enfadado” de la política española. Cuando el tercer problema de los ciudadanos son los políticos, la figura de alguien que puede echarles un “rapapolvo” a los políticos, a tu problema, suele ganar adeptos.
  8. PSOE – Se han quedado sin candidato y posiblemente se dividan. Pedro Sánchez es el Cameron del PSOE. El primer ministro británico, pasará a la historia por haber dividido internamente el Reino Unido y por aislarlo del exterior. Sánchez ha hecho una versión española del #Brexit y lo ha conseguido dividir internamente y sacarlo del juego político.
  9. PSOE – El asalto de Susana Díaz no es más que su propia medicina con cámaras de televisión. Pedro Sánchez experimentó lo que él inventó, nada más: la disolución de estructuras autonómicas y posterior imposición de una gestora afín al líder, recordemos el caso de Madrid con Tomás Gómez.
  10. PODEMOS – Podemos (ambos Podemos, el de Pablo Iglesias y el de Íñigo Errejón) invirtieron su tiempo en lamentarse del país que pudo ser y que no será. Esta ha sido la únicaoportunidad real que tenía Podemos para gobernar. Es el ciclo de los partidos políticos. Nacer, crecer, y morir, bien por disolución o bien por escisión.
  11. PODEMOS – A pesar de lo que digan, gobernar hubiera matado a Podemos. Las discrepancias son fáciles de llevar cuando son horizontales. Todos son diputados y no hay nadie por encima. En el caso de tener que formar gobierno, la escisión de Podemos sería más evidente y posiblemente se crearían grupos de poder en el gobierno y en el Parlamento. Italia es un buen ejemplo.
  12. PODEMOS – Los tiempos no son lo suyo. La ambición de poder de Pablo Iglesias no conoce límites. A pesar de que tenía las llaves de un posible gobierno, el anuncio de la composición de su gobierno ideal antes incluso de que lo hablara con Pedro Sánchez fue una de las cosas más raras que se han visto en política, y más en la española, en donde acostumbramos a gobiernos de coalición escasos pero también rechazamos grandes mayorías. Somos un poco raros.
  13. CS – Ciudadanos busca poder y pactará con cualquier partido capaz de dárselo. El discurso de la vieja y la nueva política que llevaba Albert Rivera saltó por los aires al pactar, primero con Pedro Sánchez y más tarde con Mariano Rajoy. Los ciudadanos le han percibido como el partido oportunista que quiere ser la sal de todas las salsas, una etiqueta que no se podrán quitar fácilmente.
  14. CS – Albert Rivera quiso ser el conciliador del país. Emulando la vida y obra de Adolfo Suárez ha querido representar el caballo blanco de Santiago en una época que ni es la de Suárez ni se le parece. Un relato fuera de contexto no tiene recorrido, de ahí que no mejoren en sus expectativas.
  15. CS – El programa electoral se cumple (y sino, lo cambiamos). El cambio de ideas de Ciudadanos les está pasando una gran factura, y todo por no mantener una posición firme en demasiados ámbitos. La ambigüedad de Albert Rivera de decir que “no” a la vieja política y pactar con ambos líderes de ésta, sólo hace que salve el escaño por cuatro años, pero poco más. Las tendencias de los partidos en España son claras: dos partidos principales con formaciones satélites. Podemos iba a por el Partido Socialista, Ciudadanos a por el PP.